Fuente: Lukas Blazek, Unsplash

Cada día disponemos de 24 horas o 1.440 minutos, ni más ni menos. Casi la totalidad de ese tiempo estamos ocupados con la familia, el trabajo y otras pegas. Si pasas la vida pensando en algo de modo “algún día, cuando tenga tiempo, lo haré”, es bien probable que ese día nunca llegue. Si necesitas tiempo para algo, tienes que creártelo.

El autor de la teoría la inventó después de que le había nacido una hija. Josh Kaufman se considera como un adicto al aprendizaje y un hombre autodidacta por naturaleza. Tratando de no dejar de lado ni a la familia, ni el trabajo, ni el crecimiento personal, elaboró un sistema para aprender cualquier nueva habilidad en un tiempo récord.

Basta 20 horas de práctica enfocada para alcanzar nivel principiante. Ese tiempo es suficiente para orientarte en el tema y darte una rutina de práctica que juntos te garantizan un progreso rápido y constante, es decir, si logras dedicar 45 minutos diariamente durante 27 días al esfuerzo concentrado y dirigido, en un mes podrás desarrollar una habilidad de saber absolutamente nada hasta cierta altura.

La clave es abrazar la idea de la suficiencia. Ni la perfección ni el conocimiento absoluto serán obligatorios para disfrutar de lo que hagas, por ejemplo, no tienes que saber cientos de acordes para tocar guitarra así que la mayoría de las canciones se tocan con unos 12. La misma simplicidad de las bases se aplica a cualquier área.

El aprendizaje académico tiene poco que ver con el desarrollo de habilidades. Sacar notas no es lo mismo que saber, tomar curso teórico no es lo mismo que manejar bien el tema. Si quieres aprender algo hazlo por cuenta propia. Busca fuentes de información apropiadas, dedícate a la práctica y mejora la capacidad por medio de prueba y error, sobre la marcha, a tu ritmo.

La barrera principal para el autoeducación no es intelectual, sino emocional. Es normal que una nueva destreza empiece de una manera tremendamente lenta y torpe. El problema es que el deseo de gratificación instantánea a veces lleva a la frustración. En vez de retirarse ante las primeras dificultades, acuérdate de antemano que vas a invertir justo 20 horas en la tarea, sé perseverante.

Primero decide qué quieres aprender, para qué lo haces y qué resultado concreto buscas obtener. Después te quedará seguir cuatro reglas simples:

1. Descomponer la gran tarea a las pequeñas acciones que eres capaz de realizar.
2. Eliminar distracciones y barreras para el aprendizaje.
3. Aprender lo suficiente para autocorregirte.
4. Practicar en la tarea hasta cumplir al menos 20 horas.

El método es práctico y universal. Es probado sobre el terreno por su autor para escribir un programa web, practicar surf a vela, reaprender mecanografía sin mirar el teclado, tocar ukelele, mejorarse en el yoga y explorar el juego de mesa más antiguo y complejo de la historia. El proceso está detalladamente explicado en su libro “En sólo 20 horas: Aprende lo que quieras de forma rápida” (Título original: “The First 20 Hours: How to Learn Anything… Fast!”).

Mira el TEDx Talk de Josh Kaufman donde él cuenta más de su teoría y demuestra cuantas canciones sabe tocar en el ukelele después de 20 horas de práctica. Los subtítulos en español están disponibles en las configuraciones del video:

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