Después de cuatro meses del estreno Una Historia Necesaria ya fue premiada en el Festival de Cine y Derechos Humanos en Barcelona y por el CNTV, fue seleccionada por el Festival de Cine en Madrid y pronto disputará el Emmy con dos millones de series de todo el mundo. El ciclo de 16 cortos emocionales (no más de 5 minutos cada uno) cuenta las historias reales ocurridas durante la época de la dictadura militar en Chile. Lo más probable es que las personalidades de los detenidos desaparecidos nunca fueran mostradas con tanto cariño y delicadeza en tan corto tiempo.

La idea financiada por el Consejo Nacional de Televisión (CNTV) fue transmitida por el Canal 13 Cable en el mes de septiembre del año pasado. La reacción de los chilenos se mantiene de una manera controversial, a un lado, el contenido pirateado se vende en la calle en DVD, por el otro, está publicado por YouTube para que lo vean de una manera gratuita, pero pocos lo hicieron. El Grano habló con el director sobre la reacción fría del Internet, la gran tranca chilena y los de 15 años que no saben nada de ella.

Hernán Caffiero

 

Una historia necesaria es un relato de 16 cortometrajes. ¿Por qué son 16, hay alguna lógica en esa cifra?

No tiene mucha ciencia, eso fue una cuestión netamente técnica. Lo que pasa es que esto fue una postulación al fondo de CNTV. Nosotros teníamos que apostar a que este proyecto no fuese solamente visto de forma unitaria sino también estar de acuerdo todos los implicados. Cuando se presentaban los 16 capítulos eran de 3 minutos cada uno o de 48 minutos todos juntos. Entonces hicimos una colaboración de una hora programática para cualquier canal.

 

¿Con quiénes contaba el equipo de la serie?

De los que hicimos esto de una u otra forma el 60% era la gente joven que no alcanzó vivir la dictadura. Yo tengo 37 años y viví nueve años en dictadura y hay cuatro o cinco personas que son más viejas que yo, no más que eso. Fueron 119 actores y nosotros [el equipo] fuimos como 70, o sea como 190 personas en total.

 

Entonces es un proyecto muy grande.

Sí, como una película, es un largometraje, pero subdividido en muchos cortometrajes.

 

¿Cuánto tiempo se tardó la realización final?

Aceleramos el paso para tenerlo listo el 11 de septiembre [de 2017], nuestro equipo era muy motivado. En siete meses teníamos el proyecto listo, entregado, finalizado y masterizado. Antes tuvimos que investigar por seis meses, y cuando comienzas a escribir hay que seguir investigando para tener la idea de cómo se veían las personas realmente. ¿Cómo andaba vestida? ¿Se reía mucho o era seria? ¿Usaba modismos, ¿cachai? O chuta, sí, sabemos la historia, pero ¿cómo era ella? Hay que volver a llamar….

 

¿Cuál fue el presupuesto del ambicioso proyecto?

Manejamos un presupuesto que era relativamente bajo, por ejemplo, a Alfredo Castro, que era el actor del corto sobre Reinalda Pereira, en el personaje de Max Santelices, le pagamos una cantidad que más bien parecía un chiste. La gente estaba interesada en participar porque entendían la trascendencia y el valor que el proyecto iba a tener. Sipo, manejamos poco presupuesto, pero tuvimos una ayuda muy, muy grande de la gente.

Una Historia Necesaria. Fuente: Escuela de Cine de Chile

 

El tiempo ha cambiado mucho desde la época de la dictadura. ¿Fue complicado crear una atmósfera fidedigna de aquellos años?

10 personas aproximadamente trabajaban exclusivamente en el arte, en la atmósfera, recorrieron todas las ferias buscando poleras, camisas, zapatos, chapas, cuadros, calendarios, etc. Algunos vestidos se elaboraron, otros se arrendaron y el resto se manipuló en función de lo que existía, con respecto a las locaciones buscamos las casas de personas mayores que mantuvieron sus estructuras originales, como si no hubiera pasado el tiempo.

 

También los capítulos se reunen por el color, algo verde con amarillo…

Exacto, y la suciedad, el grano. Fíjate, nosotros hicimos capas de humo, no sé si se alcanza a ver, pero todos los planos tienen humo, es un efecto que hace que todo se torne un poquito más suave, con la idea de que no se marcaran tanto las líneas.

 

O sea, ¿no fue un tipo de efecto especial?

No, tuvimos una máquina de humo y una persona que estaba como yo ahora (desviando el aire con las manos) porque el humo sale y es como apelotonado, como nubes, y queda tipo neblina adentro. Lo que tuvimos que hacer es agarrar cartones y hacerlo flotar. Ahora sí, listo, ¡vamos! (da un aplauso) Y así fue como logramos ese look casi imperceptible, algo que atravesaba toda la serie.

Una Historia Necesaria. Fuente: Escuela de Cine de Chile

 

En una de tus entrevistas se comentó que habías tenido que elegir entre mil trescientos casos reales y documentados. ¿Cómo se eligió cada una de las 16 historias?

Hubo varias formas de elegir, tuvimos que hacer muchas cosas desde el presupuesto evidentemente, la narración en cinco minutos, la cantidad de personajes que iba a meter en cada historia, es decir, es imposible por presupuesto filmar una historia con 15 personajes en la cordillera o con 300 extras en el centro de Santiago y tuvimos que seleccionar las más personales. Contamos con un máximo de 7 personajes por capítulo, tampoco podíamos salir a ninguna parte, por ejemplo, la historia de los campesinos la filmamos en la cordillera, a una hora de Santiago. En la historia de David Silberman, lo que fue supuestamente la oficina en el norte en Chuquicamata lo filmamos dentro de un hangar acá en Los Cerrillos, y finalmente la aprobación de los familiares. Nosotros no hicimos nada sin que fuera aprobado por los cercanos o la gente que dio testimonio.

 

¿Hubo alguien que pidiera que no tocaran a su hijo, por ejemplo?

Sí, teníamos el caso de Michelle Peña, que fue una muchacha embarazada de ocho meses, la pillaron en la calle haciendo algo por alguien y empezó a correr y arrancar con la guata y empezaron a seguirla por los pasajes, se metieron en una casa. Como tres minutos de persecución y al final el plan era como ella entrando a la casa y se ponía todo como cámara lenta, el polvo para arriba. Era la idea que teníamos antes de la entrevista con la mamá. Pero no quedó porque la mamá dijo que no quería saber nada de nada porque nada iba a volver a la vida su hija, que había intentado todo durante la vida y que ya quería terminar con ese asunto. Tuvimos que dejarla.

Una Historia Necesaria. Fuente: Escuela de Cine de Chile

 

Ahora es complicado imaginar ese proyecto bajo otro nombre, se siente muy orgánico, simple y potente. ¿Tenías muchas variantes?

Cuando elegimos el nombre tenía dos alternativas. Una era “El duelo suspendido“ y de hecho en inglés la serie se llama “The Suspended Mourning“. Otra era “Una Historia Necesaria“ y yo sentí que era como un poquito pretencioso. Al principio, antes de ver la serie digamos, por otro lado, era ponerlo directamente desde el lado de los familiares, hay una historia necesaria de contar por lo que pasó, pero es necesario también para gente que viene, para nuevas generaciones. Eso es el concepto central.

 

Es como: hijo, tengo una historia necesaria para ti.

Sí, exacto. ¿Quién puede decir que es necesaria o no una historia, menos tu historia? Entonces es como algo calificativo. Por eso digo, que sería una historia de familia que se le dice a un niño, a un hijo, qué sé yo. Es lo mismo extrapolado para la sociedad.

La oficina de Hernán Caffiero en la Escuela de Cine de Chile

 

En algunos episodios transmitidos en la tele cortaron los últimos segundos donde aparecen los rostros de los condenados y sus respectivas condenas. ¿Pasó de verdad?

De verdad las imágenes de los condenados no estaban y esas fotos eran probablemente el único hecho 100% objetivo de cada capítulo, o sea, la forma que lo hizo el actor probablemente no tenía mucho que ver con la forma cómo lo hizo un personaje original, lo único real eran las fotos de los que pasaron por el tribunal de justicia, pero Canal 13 Cable no quiso molerlo y los últimos segundos los cortaron.

 

¿Cómo lo explicaron los funcionarios del canal?

Nos dijeron que eso incitaba un poco a la venganza, al revanchismo y esas cosas tenían que tratar de evitarse, quienes levantaron la voz fueron los familiares, las instituciones y toda la gente que estaba detrás de este proyecto y esto también nos da peso a nosotros porque luego de haber sido estrenados los 16 capítulos, los repitieron íntegros, cada uno de ellos.

Una Historia Necesaria. Fuente: Escuela de Cine de Chile

 

Bueno, donde todavía no hay censura es en Internet, hablemos un poco de su reacción. El canal en YouTube de Una Historia Necesaria fue creado el 11 de septiembre del año pasado y hasta el día de hoy se han generado 146.225 vistas por 16 capítulos. El más popular, el primer capítulo que fue bien promovido en los medios alcanzó 26 mil vistas y en Facebook a 1.363 personas les gustó la página oficial del proyecto. Para un país con 17 millones de habitantes esto es muy poco, puedo estar equivocada, pero a mí me parece bien fría la reacción. ¿Qué piensas tú?

Es súper poco. El Canal 13 Cable hizo muy poca difusión, nosotros no hicimos difusión, entonces se promovió de boca en boca. No tuvimos plata para invertir en publicidad, y eso obviamente generó menos público. El hecho de que esté en YouTube significa que todo el mundo la puede ver, el problema, creo yo, no es que a ellos no les gusten los cortos, el problema de nosotros es llegar a que los vean, si fuéramos a los premios Emmy yo creo que toda la gente los vería porque esto llega desde el extranjero, desde Estados Unidos, es como ¡ah! si ellos lo dicen es porque tiene que estar bueno, veamos.

 

¿Por qué a la sociedad todavía le cuesta hablar de ese tema?

Los errores de comunicación son fundamentales. Chile lo que hizo fue levantar la alfombra, meter el polvo abajo y guardarlo, no enfrentó la situación, no enfrentó el drama, no enfrentó la tragedia. ¿Para qué seguimos hablando de lo mismo? ¿Cómo que seguir generando este odio? ¿Si ya pasó para que vamos a vivir lo mismo? ¿Por qué revivir esto si lo pasamos tan mal, todos lo pasamos mal? Pero tú les dices ¿Cómo me estás diciendo eso si hay gente que lo pasó mal, hay gente que murió, hay gente que todavía no se sabe dónde está? ¡Ay! pero viste, por eso te pones así, tú siempre te pones así y tratas de ver esto como que son las cosas que dividen a los chilenos, así es el discurso, queremos evitar hablar de estos temas, es una llaga histórica y eso hace que tengamos una tranca histórica. No sé, eso es paradójico, es psicótico, ¿no?

Una Historia Necesaria. Fuente: Escuela de Cine de Chile

 

Claro, ¿y cómo se podría curar esa llaga histórica?

Yo creo que para dejar de ser niño, para tener la capacidad de entender la vida como tal, hay que ser lo suficientemente correcto para poder enfrentar esa wea, aunque te rompa el corazón, es actuar como adulto, no huir del dolor, sino enfrentarlo, podemos sentirnos orgullosos, pero si no nos sentimos orgullosos tenemos que ser capaces de traspasar esa emocionalidad interna que está en acusar o no los actos del padre, efectivamente enfrentar nuestras trancas, nuestros problemas, nuestros dolores, nuestra sombra, nuestra oscuridad personal y colectivamente nos puede ayudar a ser personas más libres, más honestas con nosotros mismos, más tranquilas para poder vivir con la frente alto.

[Después de una pausa]

¿Sabes lo que pasa? Nosotros somos un país que es una isla, tiene por un lado una montaña de mar y por otro lado una montaña de piedra, la capital más cercana que tenemos es la más lejana de todos países del mundo probablemente, o sea, nosotros estamos ubicados a dos mil y tantos kilómetros de Buenos Aires que es como transitar toda Europa, entonces… estamos solos, estamos realmente solos acá.

Una Historia Necesaria. Fuente: Escuela de Cine de Chile

 

La serie está pensada para un público objetivo entre 15 y 30 años que no vivieron esto porque ni siquiera habían nacido. ¿Cómo hablar con ellos si se niegan a dedicar incluso cinco minutos al tema? Parece un desastre.

Es un desastre. Yo creo que hay un rechazo así generalizado al tema, también a eso se suman los actos fallidos de producción de los programas de televisión, Para los muchachos hicieron las cosas muy fome, la gente terminó aburriéndose, cada cosa que dijo Pinochet o que dijo Allende acá es como: no, otra vez. [Resulta que] las personas de 15 años no saben lo que pasó, nadie les informa, en los colegios no les informan la materia, fue como la edad media en Chile, como un oscurantismo que algunos siguen renegando, pero los que siguen renegando parecen locos de patio, con un megáfono hablando al mundo sin que nadie lo escuche.

 

Al final, ¿cómo se haría llegar un mensaje tan importante a los jóvenes?

La verdad tenemos que seguir. Yo espero que en cualquier debate que se genere entre dos jóvenes sobre el tema y quieran profundizar un poco más a fondo recurran a YouTube, que logren ver esos cinco minutos para aclarar y despejar aún más sus dudas, que refuercen sus argumentos y despejen sus inquietudes. Lo que hicimos nosotros es dejar un testimonio vivo de 16 chilenos que perdieron la vida, que desaparecieron y no pueden ser olvidados. Creo que esto no es algo temporal, lo que hicimos nosotros va a trascender y no se va a quedar varado, yo estoy dispuesto a entregar esta cuestión a cualquiera, al Gobierno, a quien sepa y difunda para que lo muestren y entreguen a todos los colegios, a toda la gente. Yo lo único que quiero es que esa cuestión se difunda.

La oficina de Hernán Caffiero en la Escuela de Cine de Chile

 

Entonces, ¿qué podría funcionar mejor que YouTube?

Creo que en los colegios podrían poner un video y hablarlo, discutirlo, tú puedes entender por qué tu padre es como es, y por último sabes qué, lo que te decía, esto no va a morir, esto va a volver una y otra vez y probablemente cada 11 de septiembre los profesores de los colegios lo muestren a su clase, porque son documentos necesarios de contar.

 

¿Pero también con algo de esfuerzo? Tipo siéntate y velo.

Claro, imponiendo un poco.

Estás leyendo El Grano, una revista digital sobre Chile actual, su gente y su imagen en el mundo hecha por un equipo internacional. Con eso queremos poner nuestro grano de arena en el desarrollo del país que queremos.

→  Comparte este artículo
→  Suscríbete a La Harina
→  Síguenos en Facebook, Twitter e Instagram

Informarnos sobre un error

Texto para enviar a nuestros redactores: